Qué constituye un caso de negligencia médica ¿He sufrido una?

Qué constituye un caso de negligencia médica

Qué constituye un caso de negligencia médica. Es más: cómo sé si soy víctima de una.

Si has salido de un procedimiento médico con lesiones nuevas o inesperadas, es posible que te preguntes si puedes presentar una demanda. La ley respecto a las negligencias médicas es complicada, por lo que no siempre es fácil saberlo. Nuestro equipo elaboró ​​esta guía para ayudarte a comprender el marco y los límites de la ley. 

Qué constituye un caso de negligencia médica

Efectos secundarios médicos, lesiones y complicaciones

Primero, es importante entender qué está y qué no está cubierto por la ley de negligencia. La medicina es intrínsecamente peligrosa: las cirugías pueden causar complicaciones inesperadas y potencialmente mortales, los medicamentos pueden provocar efectos secundarios graves en algunos pacientes y los errores de comunicación pueden provocar el uso incorrecto de medicamentos recetados. 

Cuando algo sale mal, un paciente no necesariamente tiene derecho a presentar una reclamación contra su médico. Los casos de negligencia médica solo son válidos cuando las acciones de un médico caen por debajo del estándar de atención para un procedimiento. Por lo general, puedes identificar casos de negligencia al considerar el tema del consentimiento informado.

¿Diste tu consentimiento informado?

El consentimiento informado significa que el paciente decidió, con pleno conocimiento de todos los riesgos asociados a un procedimiento o medicamento, seguir adelante con él. Esto significa que tu médico debe haberse tomado el tiempo para explicar los posibles beneficios e inconvenientes de la terapia antes de prescribirla. 

Si hicieron esto, ya sea verbalmente y/o compartiendo recursos educativos, ya deberías saber bastante acerca de lo que podría salir mal en tu relación con ese tratamiento o acción médica.

La parte importante del consentimiento informado desde un punto de vista legal es que, al reconocer los riesgos inherentes al tratamiento, el paciente asume la responsabilidad por ellos. Si terminas experimentando efectos secundarios o complicaciones que te advirtieron que podrían suceder, no tienes una demanda viable, sin importar cuánto daño, merma o dolor estés enfrentando ahora. Comparar los resultados de un proceso con los resultados negativos esperados puede ayudarte a determinar si tu reclamación es válida o no.

¿Fue negligencia médica?

Anteriormente mencionamos el papel que juega el trabajo de un médico en la negligencia médica. Si no brindan un tratamiento que cumpla con el estándar de atención, es decir, la forma en que se esperaría que cualquier médico capacitado abordara una situación, su negligencia los hace responsables de una demanda. La razón por la que esto no se aplica a los efectos secundarios conocidos o las complicaciones de una terapia es que a menudo no hay forma de saber —de manera anticipada— quién podría verse afectado o de evitar que sucedan estas cosas.

Sin embargo, cuando el tratamiento da como resultado una lesión de la que no se nos advirtió, es posible que te enfrentes a un caso de negligencia. Es una buena idea revisar cualquier material educativo que te haya proporcionado el médico para asegurarse de que tu afección no se mencione como un posible efecto secundario. 

Si no fue así, pedirle a tu equipo de tratamiento más información sobre las complicaciones podría ayudarte a determinar si los errores de un médico te provocaron una lesión.

Consulta con especialistas en defensa de casos por negligencia médica.

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